
En la madrugada de este martes, la lluvia intensa y el viento desataron un caos en la ciudad. Calles anegadas, basura en los desagües hicieron que el agua no desagotara y muchas calles se convirtieron en piletas.
Los barrios que más sufrieron el temporal, fueron Barranquitas, Pompeya y Los Ángeles. El reclamo siempre es el mismo, el agua desagota lento, hay hojas y basura y las cuadrillas municipales no dan abasto los días que llueve mucho.
Para las 14 horas aún había lugares de la ciudad donde el agua seguía en las calles. Por otro lado, desde la Empresa Provincial de la Energía aseguraron que los desperfectos en el servicio electrónico estaban todos solucionados.
