
Son más de 33 las muertes a causa del potente opioide usado en sanatorios y hospitales de la Argentina. Los primeros casos fueron reportados en el hospital Italiano de la Plata.
Dicho medicamento es usado en cuidados intensivos y fue distribuido con bacterias letales, que provocaron septicemias, neumonías y otras infecciones en pacientes de estado crítico. La justicia federal investiga la distribución y avanza sobre laboratorios, droguerías y organismos de control.
Hasta el momento se confirmaron casos en el Sanatorio Dupuytren en CABA, HECA y el Sanatorio Parque de Rosario, el Hospital Cullen de Santa Fe.
Los allanamientos a cargo del juez federal de La Plata, Ernesto Kreplak y realizados por la Policía Federal Argentina se llevaron a cabo en tres sedes de la droguería Alfarma, ubicados en Caballito, Rosario y Sunchales.
Se intenta determinar si hubo fallas de esterilización, omisión de controles o incluso sabotaje.
