
Luego de las lluvias y con el aumento de la temperatura, volvieron a aparecer los mosquitos en la ciudad. La buena noticia, es que no se trata de la especie Aedes Aegypti (transmisora del dengue). Funcionarios y expertos aseguran que la fumigación no es efectiva en este caso.
La Licenciada en Saneamiento Ambiental, Mariana Maglianesi, explica en detalle que: «la fumigación resulta ineficaz como método preventivo, cuando decimos ‘vamos a fumigar preventivamente’, lo único que estamos matando son los mosquitos adultos que están volando. Por cada diez que vemos, hay miles que se están criando en el agua. Además, los insecticidas actuales no tienen efecto residual, porque justamente se eliminó esa característica ya que enfermaba a las personas y mataba especies benéficas como abejas o mariposas”.
La clave, para la reducción del 80% de la población de mosquitos es el descacharrado. Esta tarea, es eliminar cualquier tipo de recipiente que acumule agua, que es donde ponen los huevos los mosquitos y donde se forman los criaderos.
Otro dato clave, es que los huevos de Aedes Aegyptis que pudieron en abril, no murieron con el frio, sino que esperan biológicamente hasta octubre y las altas temperaturas para eclosionar. Esto puede prevenirse, descacharrando y tirando toda la acumulación de agua que genere el clima para la subsistencia del mosquito.
